Turismo volcanico
Fascinantes y temibles, tan pronto dan la vida con sus fértiles tierras como la quitan en sus más feroces erupciones. Los volcanes
siempre han seducido por su belleza indómita, por los paisajes
sorprendentes que los rodean, por la fertilidad de sus tierras siempre
atractivas para los campesinos y, sobre todo, porque para el ser humano
representan lo irreductible, lo que nunca se puede doblegar, una imagen
de la morada de los dioses.
Nicaragua,
el bello y pequeño país centroamericano cuenta en su territorio con
numerosos volcanes tan bellos como terribles a lo largo de la historia.
Algunas ciudades, como Viejo León fueron arrasadas por
las erupciones volcánicas, pero, donde antes reinó la desolación, la
naturaleza se ha encargado de revestir de vegetación, bosques y cultivos
lo que antes era un área muerta. Recorramos algunos de estos volcanes,
algunos extintos, otros solamente dormidos, pero dando a entender que
están muy vivos con emisiones de gases, vapores o con barrizales
hirvientes.
El volcán Maderas
cuenta con una vegetación exuberante, repleta de bosques tropicales y
huertos de árboles frutales. La vida salvaje está representada por
numerosas aves, monos, peces y crustáceos, presentes en la laguna
situada poco antes de llegar a la cumbre de su cráter. Los manantiales
se precipitan en forma de hermosas cascadas. Por su parte, el volcán Concepción apenas tiene vegetación pero la forma de su cono es tan bella que está considerado como el más perfecto de toda Centroamérica. El volcán Maderas es uno de los volcanes más altos de toda Nicaragua, con 1.610 metros, mientras que el Concepción alcanza una altura de 1.345 metros sobre el nivel del mar.
El Momotombo, ahora aparentemente tranquilo, fue devastador en tiempos pasados; tras un fuerte terremoto que arruinó buena parte de la ciudad, la primera ciudad fundada por los españoles, una erupción del Momotombo terminó de destruir lo que aún no había sido arrasado. Tras la erupción y destrucción de la vieja ciudad, León se trasladó a su actual asentamiento, más seguro, dejando a los arqueólogos la labor de investigar y descubrir lo que cubrió la lava. Su gran energía ahora es aprovechada en una central geotérmica situada en la falda del cráter y que produce unos 50.000 kilovatios. Se puede acampar junto al lago, pero se necesita un permiso especial para escalar el volcán
Es uno de los volcanes más elevados de Nicaragua
con sus 1.345 metros y actualmente está extinto, aunque de cuando en
cuando, se aprecia una colimna de humo que asciende desde su cráter. Se
encuentra muy cerca de la ciudad colonial de Granada y Managua, la capital de Nicaragua.
La vegetación ha cubierto las laderas del cono volcánico y es un lugar
excelente para el cultivo del café. Las orquídeas también son muy
abundantes, registrándose unas 30 variedades.
La Caldera del Masaya, vista desde el aire, es una profunda depresión rodeada por los cinco cráteres, cubierta por una vegetación exhuberante y rica, salvo en los lugares donde las erupciones han sido más recientes. También las especies animales son muy numerosas, estacando las aves, los pequeños mamíferos y los venados. Existen en el parque numerosos senderos que totalizan un total de 20 kilómetros y se puede llegar hasta el cráter del Masaya por carretera, entre las emanaciones gaseosas, las columnas de vapor y los depósitos de lava. Además toda esta zona es un importante centro artesanal.
Forma parte de la Reserva natural Volcán Cosigüina,
situado en la península del mismo nombre. Este volcán es el situado más
hacia occidente de todos los que forman parte de la cadena volcánica
nicaragüense y alcanza una altura de 859 metros sobre el nivel del Océano Pacífico,
del que es un bellísimo mirador. Su última erupción, en 1835 fue muy
espectacular, pero desde entonces ha registrado un largo periodo de
calma que ha permitido que en el interior del volcán se haya formado una
laguna, a unos 160 metros sobre el nivel del mar y que ocupa 145
hectáreas, si bien acceder a la misma es casi imposible. La flora
predominante es la del bosque seco tropical y su fauna se compone de
aves, venados, reptiles, insectos y monos, además de las especies
marinas del litoral.
La cadena volcánica nicaragüense se extiende de norte a sur en la zona situada frente al Océano Pacífico. Aquí también se encuentra el Volcán San Cristóbal, el más elevado de toda Nicaragua con una altura de 1.745 metros. Toda la zona volcánica de Nicaragua se encuentra integrada en una zona turística, denominada de los Volcanes y que se encuentra en la parte occidental del país, frente al Pacífico.
Si se desea más información sobre la zona turística de los Volcanes, el Instituto Nicaragüense de Turismo dispone de una página Web que recoge distintos aspectos turísticos de Nicaragua:intur.gob.ni
Y, para curarnos la impresión, un buen baño en las playas de la costa del Pacífico nicaragüense nos hará olvidar los temores y en unos minutos pensaremos que los volcanes solo están allí para proporcionar la buena tierra en la que se ha cultivado el rico café de nuestra taza. Así es la vida… afortunadamente.
Nicaragua,
el bello y pequeño país centroamericano cuenta en su territorio con
numerosos volcanes tan bellos como terribles a lo largo de la historia.
Algunas ciudades, como Viejo León fueron arrasadas por
las erupciones volcánicas, pero, donde antes reinó la desolación, la
naturaleza se ha encargado de revestir de vegetación, bosques y cultivos
lo que antes era un área muerta. Recorramos algunos de estos volcanes,
algunos extintos, otros solamente dormidos, pero dando a entender que
están muy vivos con emisiones de gases, vapores o con barrizales
hirvientes.Volcanes Concepción y Maderas
Están situados en la isla Ometepe, en el lago Nicaragua; Esta isla tiene la particularidad de ser la isla más grande del mundo situada en un lago, pero allí no acaban las particularidades: la isla cuenta con una población de 35.000 personas en sus 277 kilómetros cuadrados y durante muchos años se le atribuía un carácter sagrado. Antaño fueron dos islas, pero la lava de las sucesivas erupciones de los volcanes Concepción y Maderas unieron las dos islas formando la actual, con su característica forma de reloj de arena.
El volcán Maderas
cuenta con una vegetación exuberante, repleta de bosques tropicales y
huertos de árboles frutales. La vida salvaje está representada por
numerosas aves, monos, peces y crustáceos, presentes en la laguna
situada poco antes de llegar a la cumbre de su cráter. Los manantiales
se precipitan en forma de hermosas cascadas. Por su parte, el volcán Concepción apenas tiene vegetación pero la forma de su cono es tan bella que está considerado como el más perfecto de toda Centroamérica. El volcán Maderas es uno de los volcanes más altos de toda Nicaragua, con 1.610 metros, mientras que el Concepción alcanza una altura de 1.345 metros sobre el nivel del mar.Volcàn Momotombo
Se encuentra en las cercanías de León, visible desde Managua y León Viejo. Su altura es de 1.300 metros sobre el nivel del lago de Managua. Muy cerca del Momotombo se encuentra el Momotombito, un pequeño volcán.El Momotombo, ahora aparentemente tranquilo, fue devastador en tiempos pasados; tras un fuerte terremoto que arruinó buena parte de la ciudad, la primera ciudad fundada por los españoles, una erupción del Momotombo terminó de destruir lo que aún no había sido arrasado. Tras la erupción y destrucción de la vieja ciudad, León se trasladó a su actual asentamiento, más seguro, dejando a los arqueólogos la labor de investigar y descubrir lo que cubrió la lava. Su gran energía ahora es aprovechada en una central geotérmica situada en la falda del cráter y que produce unos 50.000 kilovatios. Se puede acampar junto al lago, pero se necesita un permiso especial para escalar el volcán
Hervideros de San Jacinto
Son unos pequeños cráteres activos, que emiten fumarolas y barros hirvientes. Se encuentran en los alrededores de Telica, a unos 20 kilómetros de León.Volcàn Mombacho
Es uno de los volcanes más elevados de Nicaragua
con sus 1.345 metros y actualmente está extinto, aunque de cuando en
cuando, se aprecia una colimna de humo que asciende desde su cráter. Se
encuentra muy cerca de la ciudad colonial de Granada y Managua, la capital de Nicaragua.
La vegetación ha cubierto las laderas del cono volcánico y es un lugar
excelente para el cultivo del café. Las orquídeas también son muy
abundantes, registrándose unas 30 variedades.Volcanes Masaya y Nindirí
Están situados en el Parque Nacional Volcán Masaya, cerca de la ciudad de Masaya. Estos volcanes también eran sagrados para los antiguos pueblos nicaragüenses que llegaban incluso a ofrecer sacrificios humanos a los volcanes que, según ellos, expresaban el furor de los dioses. Estos volcanes forman parte de la Caldera del Masaya y cuenta con cinco cráteres repartidos a lo largo del parque. Las últimas erupciones de los volcanes principales, Nindirí y Masaya se produjeron en 1670 y 1772, pero posteriormente, en 1852, se formó otro cráter, el Santiago aún en activo, mientras que los demás se consideran extintos.La Caldera del Masaya, vista desde el aire, es una profunda depresión rodeada por los cinco cráteres, cubierta por una vegetación exhuberante y rica, salvo en los lugares donde las erupciones han sido más recientes. También las especies animales son muy numerosas, estacando las aves, los pequeños mamíferos y los venados. Existen en el parque numerosos senderos que totalizan un total de 20 kilómetros y se puede llegar hasta el cráter del Masaya por carretera, entre las emanaciones gaseosas, las columnas de vapor y los depósitos de lava. Además toda esta zona es un importante centro artesanal.
Volcán Cosigüina
Forma parte de la Reserva natural Volcán Cosigüina,
situado en la península del mismo nombre. Este volcán es el situado más
hacia occidente de todos los que forman parte de la cadena volcánica
nicaragüense y alcanza una altura de 859 metros sobre el nivel del Océano Pacífico,
del que es un bellísimo mirador. Su última erupción, en 1835 fue muy
espectacular, pero desde entonces ha registrado un largo periodo de
calma que ha permitido que en el interior del volcán se haya formado una
laguna, a unos 160 metros sobre el nivel del mar y que ocupa 145
hectáreas, si bien acceder a la misma es casi imposible. La flora
predominante es la del bosque seco tropical y su fauna se compone de
aves, venados, reptiles, insectos y monos, además de las especies
marinas del litoral.La cadena volcánica nicaragüense se extiende de norte a sur en la zona situada frente al Océano Pacífico. Aquí también se encuentra el Volcán San Cristóbal, el más elevado de toda Nicaragua con una altura de 1.745 metros. Toda la zona volcánica de Nicaragua se encuentra integrada en una zona turística, denominada de los Volcanes y que se encuentra en la parte occidental del país, frente al Pacífico.
Si se desea más información sobre la zona turística de los Volcanes, el Instituto Nicaragüense de Turismo dispone de una página Web que recoge distintos aspectos turísticos de Nicaragua:intur.gob.ni
Y, para curarnos la impresión, un buen baño en las playas de la costa del Pacífico nicaragüense nos hará olvidar los temores y en unos minutos pensaremos que los volcanes solo están allí para proporcionar la buena tierra en la que se ha cultivado el rico café de nuestra taza. Así es la vida… afortunadamente.

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